viernes, 7 de diciembre de 2012

Buongiorno principessa!


Le he dado muchas vueltas, pero muchas muchas. Y nada, yo el sentido a la vida no se lo encuentro. Claro que, imagina que después de tanta gente buscándolo durante tantos años, voy yo y lo encuentro ¡ja! Ni filósofos, ni religiosos, ni científicos, yo, que soy una “doña nadie”. 

Supongo que si lo encontrara vendría una multinacional farmacéutica e intentaría comprar mi silencio con millones de euros. Imagínate la de depresiones y otros problemas psiquiátricos y psicológicos que se evitarían conociendo el sentido de la vida. En otros tiempos hubiera perseguido el bien común y no me hubiera vendido, yo antes era muy de principios, pero el recibo de la luz y Angela Merkel se han encargado de exterminar (exterminar va con segundas) mis ideales. Entonces la multinacional farmacéutica habría acabado asesinándome, después de comprar unas naranjas en el mercadillo de fruta y verdura de la Plaza San Justo. Eso en otros tiempos. En estos tiempos me vendería por una casita con jardín para mis perros y dinero para tirar bien unos… 40 o 50 años, que es lo que calculo que me queda de vida (eso si el exterminio de los pobladores de la Europa meridional no llega a buen puerto).

No, pero a lo que yo iba es al sentido de la muerte, no de la vida. Ese sí lo he encontrado. ¿Qué se dice en los funerales? “No somos nadie, estamos aquí de paso…” y cosas así, no? Solo ante la inminente muerte de alguien o justo después caemos en la cuenta de que no somos nadie, que no hay nadie imprescindible y que la vida sigue con o sin nosotros. Mientras la muerte está lejos seguimos pensando que somos super importantes, que sin nosotros nuestra familia se desmoronaría, nuestra empresa (ya, que estamos casi todos en paro, lo sé, pero es para hacerme entender) quebraría, nuestros amigos se sumirían en la desesperación, etc, creo que son bastantes ejemplos.

Pues no, no pasaría nada de eso, porque no somos nadie y estamos aquí de paso. Aunque hay que creer que somos alguien, que marcamos una diferencia en las vidas de los demás, aunque sea pequeña y que aunque vayamos a irnos, mientras estamos aquí somos importantes para mucha gente. Primero porque en la mayoría de los casos es verdad y además porque si no, la vida no tendría sentido.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Ella se vuelve loca ca ca...

¿A quién le gusta dar explicaciones? A algunos si, es cierto, pero en general si preguntas esto la gente te responde que no. "Yo no doy explicaciones ni las pido, hago lo que quiero y que los demás hagan lo que les apetezca". A mí esto me suena muchísimo. Ahora, que sea verdad ya es otra historia. Das explicaciones de por qué has visto determinado programa en la tele (teniendo en cuenta lo que hay en la tele, casi cualquier programa que se vea es un tanto vergonzoso). Das explicaciones de por qué compras ésto o lo otro en los chinos en lugar de en la tienda. Y así muchas más explicaciones que se dan para... ¿para qué? ¿para no quedar mal? ¿para no ser juzgado por un delito menor? ¿para qué?

Yo también las doy, no voy a venir aquí ahora de hipócrita y fantasmona. Y sí, también juzgo por delitos menores. ¿Te gusta Juan Magan? Bufffff... vale, no me digas más. Esto es un error, claro que sí. Puede que te guste el tipo éste y además Hyden. ¿Parece poco probable? Ya, pero no quiere decir que sea imposible. Yo veo Gandía Shore y también he visto la filmografía completa de Ingmar Bergman. En verano leo novela romántica de esta que te viene en el kiosko y cuya primera entrega vale 1€. Sin embrago mi novela favorita es Crimen y Castigo. Y sí, en los chinos compro las bolsas para recoger las cacas de mis perros. Y de ahí venía todo esto. De ahí y de la comida de cumple de mi hermana.

Una señora paseaba esta mañana a su Lhasa Apso y me contaba como un señor la insultó un día por ponerle un abrigo al perro. Que si es antinatural, que si no se qué, que si no sé cuál. Y digo yo, primero a este señor qué le importa, segundo ya no hay nada "natural", ni la ropa sintética que llevamos, ni la comida que comemos, ni el sexo con condón, no sé, por poner tres ejemplos de necesidades primarias. Si, a mi perro le pongo chubasquero para no tener que tupirle a antibióticos. ¿Pero por qué tengo yo que darle explicaciones a este señor? Mucho más antinatural es recoger las cacas del perro (abono NATURAL) y meterlas en una bolsa de plástico NO biodegradable comprada en los chinos porque las biodegradables de las tiendan no hay quien las pague.

Que podríamos pasarnos la vida dando y recibiendo explicaciones, de hecho algunos se dedican profesionalmente a ello, pero que yo voy a pasar. Lo voy a intentar. A mí nunca me va a gustar Juan Magan y no voy a escucharlo intencionadamente, pero si a ti te gusta, pues bien. Es solo un dato en una vida llena de datos, y un solo dato no es suficiente para elaborar un juicio. Ahora, te pido, EXIJO (como diría aquella) el mismo trato. No me juzgues por lo que veo, o por lo que escucho, o por lo que leo. Son solo apuntes.