sábado, 29 de mayo de 2021

No soy rubia.

El  mundo de las citas online siempre da para mucha conversación. A la extraña naturaleza humana hay que sumarle la "valentía" que da el anonimato. El cóctel puede ser explosivo. Esta semana he tenido un poco de todo. 

El estafador de libro: Este te escribe primero. Es un hombre interesante físicamente hablando y las primeras de cambio te suelta que está forrado y que quiere una relación seria. Te manda muchas fotos de él en diversas situaciones, para convencerte de que si, está forrado, y sí está muy bueno. El perfil de estafador de libro siempre está de viaje lejos, pero vuelve en equis tiempo para empezar su nueva vida contigo. Yo no he llegado tan lejos, pero las historias suelen acabar en que se meten en una situación chunga allá donde estén y se han dejado la cartera en el hotel y necesitan dinero para salir indemnes. Sus víctimas suelen ser mujeres maduras y solitarias, y esto obviamente es lo que más me jode, que estos tipejos o tipejas (nunca sabremos en realidad quien está detrás de los mensajes que recibes) hayan pensado que yo, madura y solitaria sea un buen blanco. Pues no, primero porque yo no tengo un duro, y lo que tengo es para mí y mis perritos. Segundo porque yo tiendo a huir despavorida de todo lo que suene a compromiso. Pero bueno, ahí queda la experiencia.

El de la prisa: Este también te escribe primero, puede ser que ya hayas intercambiado algún mensaje con éĺ unos días, o semanas atrás. No parece que tengáis mucha química y las conversaciones son más bien "hola, qué tal", "bien y tú". Tres días después "Qué haces" "estoy trabajando" y así de saleroso es todo. De repente una noche te dice que tiene muchísimas ganas de conocerte, que deberíais quedar ya, que desde que te vio la primera vez le atraes muchísimo y que él no estaba buscando nada serio, pero que contigo podría empezar algo bonito, porque le gustas muchísimo. Yo le dije, "vale, quedamos el domingo y nos conocemos", "¿El domingo? falta una eternidad, yo quiero estar contigo ya, ¿puedo ir esta noche?", "no, esta noche no, ¿el viernes?", "jo, sigue siendo muy lejano, solo quiero estar contigo, aunque sea viendo la tele tranquilos, por favor, vamos a vernos hoy", "no hoy no, como prontísimo mañana, nos vemos y tomamos un par de cañas en tal sitio", "vale mañana nos vemos, yo no quiero interferir en tu rutina, ni fastidiarte los planes", "vale, pues mañana ya hablamos de hora, etc". Algo me dice que este tío no es de fiar y quedo con Gloria para tenerla al tanto de cada movimiento del día siguiente. No hace falta. Al día siguiente no da señales de vida. Porque lo que tenía ayer era un calentón de mucho cuidado. Probablemente por la noche se haría un buena manola y listo. Que nos puede pasar a todos, pero no es lo que ando buscando ahora mismo, la verdad, y sobre todo, para "rapiditos" nunca he necesitado que me cuenten rollos. 

El buen novio: Este es un proyecto. Aún está por aquí pululando, no sé por cuanto tiempo. En principio es un tipo normal, que vive a una distancia adecuada. Es de izquierdas y le gusta mucho la tranquilidad, la historia. Muy capricornio, todo bien. Hasta que hablando me dice que el feminismo no funciona porque también hay mujeres que maltratan, y que raptan a sus hijos. MAL empezamos. Le intento explicar dentro de lo posible que DE QUÉ MIERDA ESTÁS HABLANDO, y bueno, se aviene a razones y reconoce que no sabe mucho del tema y que está dispuesto a escuchar, aprender y lo que haga falta. Vale. Voy a la peluquería a cortarme los rizos de cara al verano. Me dice, "a ver qué guapa has quedado?", le enseño lo guapa que he quedado y me dice "bueno, no somos tipitos, pero tenemos nuestro encanto". PERO QUÉ HOSTIAS LES PASA A LOS TÍOS?????? ¿Te mando una foto de mi cabeza con el pelo recién cortado y me recuerdas que estoy gorda? Reúno toda la paciencia que tengo y le digo que estoy trabajando en eso de no guardarme las cosas que no me cuadran y le explico que esos comentarios que la gente hace en general sin animo de ofender, no son necesarios. Que todos sabemos perfectamente qué cuerpo tenemos y que igual que no necesito que me diga que no soy rubia, porque no lo soy y soy perfectamente consciente, tampoco necesito que me diga que no tengo tipito, porque también soy perfectamente consciente. No me ofende ser gorda, ni que me digan que estoy gorda, igual que no me ofende ser inteligente y que me digan que soy muy resolutiva en mi trabajo. 

Pues si, son cosas que son como son, así. Lo que me toca las narices es que la gente siga tomándose la libertad de juzgar sin venir a cuento y luego te den una palmadita en el hombro y te digan "para mí eres guapísima". Ah bueno, pues gracias, joder menos mal, a tus pies, menos mal que tú sí me ves guapa, si no... de aquí al viaducto, a las vías del tren o al mar, a donde quiera que la gente se suicide en este lado del país.

Que no gente, que no. Que no todos los gordos estamos obsesionados con nuestro peso, ni tenemos colesterol, ni nos pasamos el día comiendo galletas y bebiendo fanta. Que no. Que los delgados también tienen problemas de pareja, o incluso ¡están solteros! y se quedan sin curre, y sus hijos les odian, y el coche se les avería, y tienen enfermedades. Los delgados también mueren. Que ya está una hasta el moño joder. 

Total, que entre unos y otros, la semana ha tenido el mejor resultado posible. No me han estafado, tampoco me han engañado para un rapidito y si te he visto no me acuerdo, sigo siendo feminista, gorda, guapa, inteligente y no, no soy rubia. 





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