martes, 26 de junio de 2012

Racista!

Sí, va a ser que tengo un problema con algunas razas, bueno, sobre todo con una, o mejor dicho, solo y exclusivamente con una. La humana.
Es que la gente... Qué curioso es el concepto de gente, ¿verdad? engloba a todo aquel que no conocemos. La gente es super cerda. La gente es muy cotilla. La gente es muy pesada. Yo soy gente para un montón de gente. En el mismo cajón que esa gente tan cerda, tan cotilla y tan pesada. Pero es que de verdad, ya en serio, los vecinos de enfrente ¿no se podrían ir a gritar a otra parte de la ciudad?, o mejor aún, al campo charro, con los toros de lidia, las encinas, los cucos...

¿Cómo son unos vecinos de enfrente estándar? Ahora mismo es la hora de comer en este país, las 02:10pm (la hora de publicación de lo que escribo aquí está mal), es hora de estar en casa, con el telediario, la ensalada, los filetes rusos, el pan, el vasito de agua... Mis vecinos de enfrente gritan sin parar. Si yo leyera esto en cualquier parte pensaría en una familia, con la madre regañando a los hijos que no quieren acabarse el filete, con el padre diciendo que se acabaron las tonterías y que si no se acaban el filete no hay danone que valga de postre, coméis pera, que la fruta es muy sana. No, espera, éstos serían mis vecinos de enfrente de hace 20 o 30 años. Vuelvo a empezar.
Mis vecinos de enfrente gritan sin parar. Si yo leyera esto en cualquier parte pensaría en una familia, con el niño gritando a la madre que ni se le ocurra tocar el mando a distancia, que la ensalada se la coma ella que está gorda, con el padre llamando para decir que no le esperen a cenar esta noche (si, lo sé aún es mediodía).

Yo tendría exactamente las mismas ganas de mandarles a la mierda, fuera la familia de hace 30 años o fuera la de hoy mismo. Gritar así no debería estar permitido. Me gustaría salir a la ventana y llamarles de todo, coño, que no son horas. ¡¡¡Qué asco de gente!!!!

Perro ocurre que mis vecinos de enfrente son solteros, son un grupo de unos 4 o 5 hombres, jóvenes pero no jovencitos, sólo jóvenes. Mis vecinos de enfrente no paran de gritar. Pero no puedo salir a la ventana y decirles que se vayan a la mierda, que no son horas. ¿Por qué? Porque son negros, africanos no sé de dónde, pero no marroquíes. No paran de gritar, gritan y gritan sin parar, a mediodía, por la tarde por la noche. Ríen y gritan.

Básicamente tengo el mismo problema con ellos que con el resto de la gente, pero si se lo digo a ellos me llaman racista. Así que sí, lo soy, soy una racista. Lo admito ¡¡¡Qué asco de raza humana!!!

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