Llevaba unos días canturreando un par de canciones de la banda sonora de la primera temporada de Los Soprano. Tengo el cd, pero no sabía dónde, y hoy por fin se me iluminó la bombilla y lo encontré. Estaba en una bolsa en la despensa, con otros discos y unos altavoces. Llevaba allí desde agosto de 2011. Tal y como lo puse cuando volví de Escocia. Viajó con nosotras en el volvo. El volvo. Qué cochazo. Irrepetible. Inmenso. Con más personalidad que la mayoría de personas que conozco. Tanta que decidió no venir hasta Salamanca y en algún lugar entre Segovia y Madrid dijo hasta aquí, y, no sin antes deleitarnos con un espectáculo de humo negro y truenos, murió.
He puesto el cd en el reproductor que me regalaron mis amigas por mi 32 cumpleaños. Sólo dos de ellas siguen siendo mis amigas. Es como una nave espacial, o como el Delorean. Sí, más como el Delorean. Y se oye de miedo. Así que lo he puesto a volumen 37, por mis 37 años.
Qué maravilla lo de la música, ¿verdad? En un momento estaba en el salón de mi casa y al momento siguiente estaba conduciendo por la carretera de Bonnyrigg de camino a casa de mi novio, John Wine (no se apellidaba wine, se lo puse yo porque fue lo que bebimos el día que nos conocimos). He visto las curvas, la rotondas, mi enorme volvo y hasta he vuelto a oler el aire escocés.
Ya de vuelta en el salón de mi casa, mientras limpiaba el cristal de la mesa camilla con cristasol (porque es lo mejor para limpiar cristales, y cómo huele, eh?), cantaba a voz en grito It was a very good year, la versión de Sinatra que aparece en el disco. Cuando tenía 17 años, cuando tenía 21 años, cuando tenía 35 años... fue un gran año. Y sí, estoy de acuerdo, recuerdo los 17, por fin me quité las ciencias de encima, en 3º de BUP, aprobé todo y pasé un verano fantástico. A los 21 no recuerdo muy bien en qué andaba, probablemente haciendo como que estudiaba Filología, pasando la mayor parte del tiempo en la facultad de Bellas Artes, tonteando con éste y con aquel, sobre todo con aquel. Y los 35... los 35... como olvidar los 35. Mi último año en Escocia, y mucho de todo. Muchas excursiones, mucho trabajo, muchas malas noticias, y muchas buenas también, muchos amigos, muchas citas, mucho sexo, mucho cine, y hasta un novio ¿qué más se puede pedir? Incluso hubo verano en Edimburgo, y cuando volví aquí el buen tiempo duró hasta entrado noviembre.
Cuando tenía 17 no sabía que estaba viviendo un buen año, ni cuando tenía 21 tampoco. Sólo he vivido dos años buenos en los que fuera totalmente consciente de lo buenos años que estaban siendo, el de mis 18 y el de mis 35. Espero no tener que esperar tanto para que haya otro. De hecho no sé si habrá otro.
Aunque en realidad si, ya le veo el lado optimista a la canción (que no es mi especialidad, ni mucho menos). Sinatra acaba diciendo que ahora ve su vida como un montón de años buenos. Igual es eso, se vuelven buenos con el tiempo, con la distancia. Alguno hay bueno de verdad, y los demás mejoran con el recuerdo. Espero que sí.
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