Las niñas quieren ser niños, los niños quieren ser superhéroes. Los perros están a salvo, en una casa de acogida, en un veterinario, con sus dueños, han muerto. Les rescató el Equipo A, sus dueños, unos locos animalistas, unos extraterrestres.
Ya no hay lesbianas, son
mujeres que en realidad quieren ser hombres a los que les gustan las mujeres.
Un niño se pone una falda porque se siente niña, entra en un aseo de niñas,
viola a una, pero no. No pasa nada. Brutalmente, como si alguna violación no lo fuera. Las mujeres están ahí para violarlas. Por eso hay
putas. Porque hay puteros.
Están ahí porque quieren,
porque las amenazan, porque las engañan, porque les roban los pasaportes,
porque están ahogadas de deudas, porque ya no se sienten personas, ni niños ni
niñas. Cuidado con quejarse. No vales para otra cosa. No eres nada. Mientras
haya puteros, habrá putas.
Los nuestros ya no nos
quieren. Les damos arcadas. Nunca nos quisieron. Solo fingían, como con los
negros, o los sudamericanos, o los indios. Ya no se pueden usar ninguna de
estas palabras. Ni él ni ella ni ellos ni ellas. Lo peor son las nuestras. Esas sí que son peores. Porque de
ellos no esperábamos gran cosa. Pero ellas… en serio…
Divide y vencerás. Y
tanto que sí. El 50% está dividido. Cuando la agenda cambie, que cambiará, y
sople el viento de otro lado, y dejéis de ser importantes, entonces y solo
entonces veréis con claridad la majestuosa estratagema con la que creen
habernos dado el jaque mate.

Querida prima: enorme, me ha encantado, me gustaría ser capaz de escribir como tú. No estamos solas. Nos tenemos. Con la cabeza bien alta y los ojos de fuego, mujeres, así nos reconoceremos.
ResponderEliminarMil gracias por tu comentario prima. Ahora ya no lucho sola, tengo miles de primas. Gracias.
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