Se me pasa el mes de octubre y ni me entero. ¿Estoy ocupada? Bueno, más o menos igual que en septiembre. ¿Cansada? Si, mucho más que en septiembre. Si no hubiera firmado un acuerdo de confidencialidad con la empresa que ha contratado a la empresa que ha contratado a la empresa que me ha contratado temporalmente, diría aquí y ahora, que todos los que sois clientes de cierta compañía de telefonía móvil, fija y adsl sois gilipollas.
Pero no lo voy a decir, porque además del tema del acuerdo, está el tema de la amistad. A mí no es que me cueste hacer amigos, pero tampoco está la cosa como para ofender a los que tengo. Por otro lado estoy muy segura de que cualquier otra compañía de telefonía móvil, fija y adsl es exactamente igual de... como poner esto... igual de... ... ... lo dejo a vuestra imaginación. Así que insultar a unos sin insultar a otros, incluida yo misma, sería imposible.
A quienes sí puedo insultar es a mis vecinos de arriba. Otra vez, lo sé. Si es que mi barrio se está convirtiendo en un barrio de mierda por minutos. Nunca mejor dicho. Hoy salgo de casa con los chuchines y me encuentro en la acera media sandía, a la que le habían comido parte como con cuchara y lo que quedaba estaba mohoso. Una imagen grotesca, de verdad. Y sobre todo muy deprimente, muy sucia. Pensad en una sandía, una fruta grandota, sana. Verde y roja, como muy viva. Muy de verano, fresca y todas esas cosas. Y ahora pensad cómo hay que ser para reducir una fruta tan viva a algo tan enfermo como lo que había en la acera. Le han quitado la dignidad a la sandía. Si no está buena pues la tiras y listo. Si se ha pasado pues la tiras y listo, repito. Pero la tiras a la basura, no la dejas enmohecer y la tiras a la calle. Qué gentuza.
Para esto están pagando sus padres sus estudios en Salamanca, ciudad de la cultura (ironía modo on), para que salgan de fiesta todos los días, roben a sus vecinos y destruyan sandías.
Estoy cansada. Me estoy haciendo vieja. Lo noto.
Yo creo que la sandía, harta de estar entre semejantes incívicos y molestos individuos, no tuvo otra opción que lanzarse por la ventana...;)
ResponderEliminarPuede ser, la verdad es que no había contemplado esa opción, pero sí, puede ser.
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