Tengo un nudo en la garganta. O más bien tengo un nudo en la cabeza, como si demasiados pensamientos a la vez hubieran taponado... lo que sea que haya en el cerebro que hace que diga, o en este caso que escriba lo que pienso.
Hace días que pienso voy a escribir sobre esto, pero lo pienso dos veces y digo vaya chorrada, no, no voy a escribir sobre esto. Y así casi a diario.
Tendría que haber escrito sobre mis cervezas con Ari, que siempre dan para mil temas. Es como un ángel de la guarda Ari, como una hada madrina o como Jiminy Cricket (Pepito Grillo, que desde que descubrí su nombre en inglés me cae aún mejor).
La Navidad y sus luces de colores. Hacer de Grinch, como siempre. ¿Lo mejor de la Navidad? Que los estudiantes se van a sus casas a dar por saco a otros vecinos. Quejarme y quejarme, que se me da tan bien. La familia, los amigos, las buenas intenciones, la venta de cachorros que serán abandonados en tres meses... Ha sido una Nochevieja fantástica.
No, paso de la Navidad, del todo. Y del Año Nuevo y su lista de buenos propósitos.
Podría escribir sobre la renuncia. Le doy muchas vueltas últimamente. Puede que la manera de sobrellevar esto sea renunciar a cosas que de verdad son difíciles, si no imposibles de conseguir, en lugar de dejarse los cuernos y las esperanzas en alcanzar algo que nunca llega. Creo que nos han grabado a hierro esto de luchar por tus metas para ser felices. Pero ¿y si tus metas son inalcanzables y eso te causa ansiedad, tristeza, depresión...? ¿qué hace uno? Yo compro. Y como. Y compro. Y vuelvo a comer y a comprar. Y cada vez soy menos feliz, porque estoy más gorda y tengo menos dinero y lo que tengo me lo gasto en cosas que no necesito en lugar de irme de una vez a un sitio donde haga calor. Aunque sea 4 días.
Así que si. Renuncio. No a lo alcanzable, sino a lo inalcanzable. Basta ya hombre, de americanadas, de Disney y Susan Miller.Y desde que lo tengo claro estoy mejor.
Y mira, en un pis-pas mi cerebro se ha desatascado. Como siempre ¡muchas gracias!
Es una maravilla leer lo que a veces se nos pasa por la cabeza y ver que tienes la determinación para renunciar ( a lo imposible) Bravo! eso es todo lo que yo pienso cada vez que te leo.
ResponderEliminarUn abrazo!
Como diría Shin Chan... ;) no hay de qué!
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