Una vez alguien me mandó una lista de "random thoughts", que es algo así como pensamientos aleatorios. Me lo mandó en inglés, por eso me sale primero así, y ¿por qué tengo que dar explicaciones? Esto ha sido un pensamiento aleatorio.
El caso es que la idea me atrae. Probablemente porque no estoy durmiendo bien estos días y mi cabeza está bastante desordenada. Tengo muchos de estos pensamientos aleatorios. Qué guay ver a Iván Ferreiro mañana.
Está siendo un mes de junio muy musical. El tiempo es una mierda, debería hacer calor, que para eso es junio. El otoño y la primavera ya tuvieron su oportunidad. No menciono el invierno porque tampoco hace ese tipo de mal tiempo. Más bien tiempo del norte. Pero estamos en la meseta, coño.
Me lo tomo muy personalmente cuando la gente se alegra de este comienzo de verano tan poco veraniego, me llevan los demonios. Ya ves tu. Como si ellos o yo tuviéramos algún poder sobre los elementos o el clima. Que la gente diga tonterías no va a cambiar nada. A ver si empiezo a hacer oídos sordos al murmullo generalizado. La estática.
A veces dudo de mí misma. Acabo de buscar el significado de estática. Sabía que la palabra era esa. El ruido de fondo, las chorradas que dice la gente. Pero aún así he dudado y lo he buscado. No debería dudar de mi memoria, tengo una memoria impresionante. Y voy a seguir acentuando las palabras que me dé la gana.
Andando por la calle me vienen a la cabeza miles de pensamientos aleatorios, cada cosa que veo provoca una cadena de ellos. Es increíble la velocidad a la que van las ideas, verdad? ¿Por qué la gente cruza los semáforos en diagonal? Nunca lo entenderé, qué ganas de tocar las narices.
¿Qué habrá sido del tipo que pedía dinero en la puerta del Árbol? "¡Págame!", gritaba. Creo que alguna gente le daba algo suelto del susto que les daba. Yo no doy dinero a los que piden por la calle. A veces echo unas monedas en el cestillo de los músicos callejeros. Así que en realidad sí que doy dinero a los que piden por la calle.
¿Por que la gente es tan desagradable en esta ciudad? Sobre todo los que trabajan de cara al público. ¿Qué les costará ser un poco amables? Hoy he comprado una cremallera en una mercería. He dado los buenos días al entrar, las gracias al pagar y me he despedido. La que me ha atendido sólo ha dicho ¿quién va ahora? y ochenta céntimos. Muy bonito Salamanca. Y punto.
El lado fisiológico de la gente me da mucha grima. Así no hay quien intime, claro. ¿A qué viene la condescendencia por la falta de pareja? Es una falta total de respeto. "Tú no lo entiendes". Tiene narices. Como si aquí hubiera alguien que entendiera algo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario