martes, 9 de septiembre de 2014

Lo mejor de lo mejor.

Cuando era pequeña y había algo rico de comer siempre me surgía la misma duda, ¿me como primero lo que más me gusta o lo dejo para el final? Lo dejaba para el final, la mejor patata frita, la más tierna y a la vez crujiente; el macarrón con más bechamel y más queso encima; la bola de helado de chocolate... Me empezó a pasar que me llenaba y a veces no podía acabar todo el  plato. Hacía grandes esfuerzos para acabar todo y saborear por fin la súper patata, el súper macarrón o el súper helado. Con la consiguiente pesadez de estómago posterior.

Así que nada de bobadas, que hay muertes repentinas. Que hay una patata estrella entre el resto, me la como, no sea que luego esté demasiado llena. Que veo el pantalón de mis sueños el 28 de junio, me lo compro no sea que en rebajas vuele. Que tengo un vestido ideal para el bautizo del hijo de menganita dentro de 6 meses, lo estreno.

Pues bien, queridos organizadores de las Ferias y Fiestas de Salamanca 2014. Si sabéis que el público charro es difícil de mover (mucha escoba up the ass), si tenéis tres grupos para tocar un martes noche, si tras Lulú & The Rockets tenéis la plaza medio llena y medio animada... ¿no sería lógico poner como segunda banda Los Coronas? Pero para qué coño vamos a usar la lógica, eso es de antiguos. Mejor dejamos a Los Coronas para el final, y metemos a los Redneck Surfers (cuyo nombre no saben ni escribir los de la web oficial de las fiestas).

Es martes y creo que escudados por el hecho de que más de media ciudad está en paro la organización debe haber pensado, bah... aguantan de sobra, total mañana no tienen nada que hacer. Pues no, en la primera canción de los Surfers de Interior como ellos mismos se definen, la gente ha empezado a irse. En la tercera ya había grandes calvas en la plaza, resultado de lo buena cantante que es la vocalista. Madre mía.

Una pena porque para cuando Los Coronas hayan empezado deben haber quedado en la plaza unas docenas de personas, una o dos. Docenas digo. Y de verdad que cuando yo he llegado a eso de las 10 estaba decentemente medio llena y la gente hasta se movía (oh milagro de la virgen de la vega). Debo haberme ido de allí a eso de las diez y media pasadas. Empachada de patatas quemadas y secas, de macarrones sin pizca de queso y de helado de vainilla. No me cabía ya la patata buena, ni la bechamel ni el chocolate. Imposible, un bocado más y no respondo.

Así que definitivamente ya no tengo duda alguna, no dejes para luego lo mejor. Lo de que lo mejor está por llegar puede o no ser verdad, igual cuando llegue lo mejor ya te has hartado de lo peor y te has largado, como yo esta noche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario